El lago Huitoto, en el distrito de Laberinto, provincia de Tambopata, en Madre de Dios, es un espejo de agua rodeado de bosques y vida silvestre. Allí se encuentra la familia Vela, que comparte con nosotros su albergue, Huitoto Lake Lodge, y una historia de esfuerzos por conservar este lugar.
La familia Vela y la conservación del lago Huitoto
Este hermoso espejo de agua ha enfrentado amenazas como la tala, la minería y la pesca ilegal. En 1989, Gilberto Vela Cárdenas llegó al lago y quedó enamorado de su belleza. Con el tiempo, su vínculo con este paisaje se convirtió en un compromiso con su protección.
En 2005 obtuvo una concesión de conservación. Desde entonces, el cuidado del bosque y los aguajales ha sido parte del trabajo de la familia Vela, junto con el desarrollo de una propuesta de ecoturismo.
Un albergue entre bosques y aguajales
El lodge es sencillo, pero muy acogedor; rústico, con cada rincón cálido a su manera. Es parte de una experiencia en la que el paisaje y la cercanía de sus anfitriones tienen un lugar especial.
Don Gilberto, junto con su esposa, doña Flor, lleva años dedicado a la conservación de este entorno. Las trochas permiten recorrer bosques primarios y aguajales, entre grandes árboles que muestran la riqueza de la selva.
La fauna y la isla en el centro del lago
En el entorno del lago Huitoto se ha registrado la presencia del otorongo, la huangana, la sachavaca y el sajino, además de monos y otras especies. Su presencia forma parte del valor natural de este lugar, aunque cada encuentro depende de las condiciones del recorrido.
Son las hermosas aves las que dan color al escenario. Entre el agua y la vegetación, también aparece una isla en el centro del lago, otro de los espacios que forman parte de este paisaje.
Entre la pesca y los recorridos nocturnos
Durante la tarde, una de las actividades descritas en el lago es la pesca con captura y liberación, conocida como catch and release. Consiste en devolver los peces al agua después de capturarlos. Esta práctica requiere una manipulación cuidadosa y no está libre de impactos sobre los animales.
Otra de las experiencias es remar de noche por el lago Huitoto para observar caimanes negros, siempre acompañado de un experto y sin perturbarlos. La presencia de estos reptiles añade otra dimensión al encuentro con la fauna del lugar.
No basta con felicitar a la familia Vela por el cuidado del bosque. La historia del lago Huitoto también recuerda las amenazas que pueden afectar estos paisajes y la importancia de protegerlos. Conocerlo es acercarse a su belleza y al trabajo de quienes se esfuerzan por conservarla.